Un largo adiós... a Isabel Cabrera Darquea

Por:  Yibna Rory

La respuesta que la religiosa doña Isabel Cabrera Darquea diera en 1983 al Sr. Obispo de la Diócesis de Ica, Guido Breña López, que orientamos como abogada, fue motivo de una  maravillosa amistad, correspondencia y apego por diversos aspectos culturales, históricos y sociales de Ica, haciendo amenos nuestros coloquios.

Hija primogénita del matrimonio de don Pedro Cabrera Martínez y doña María Darquea De la Quintana, nació en Ica el 15 de Marzo de 1913 y murió el 1 de Mayo de 2015 a la edad de 102 años, en esta ciudad.

De su infancia, evocaba el parque de la Plaza de Armas donde solía jugar con sus hermanos y primos venidos del campo. Poseía la genial cualidad de imitar las voces de los animales, hecho que concitaba la atención del público que circundaba el parque y rodeaba al grupo de niños.

Sus padres encomendaron la educación de Isabel a las hermanas de la Congregación francesa del Colegio San José de Cluny de Ica donde recibió una esmerada orientación intelectual artística y religiosa fundamental. Aprendió francés, latín, artes plásticas, bordadura parisién y contabilidad. La calidez y piedad de las religiosas se grabó como un sello en el espíritu de Isabel.

En el año 1936, la esposa del Presidente General Oscar R. Benavides propuso celebrar la navidad con la actividad "Semana del Kilo" consistente en recolectar comestibles para los necesitados. Entonces, la protagonista de este relato -Isabel- reunió tantos kilos de pan llevar que llenó el patio de su casa. Hechos de esa magnitud fueron frecuentes en ella, haciéndose conocida. Y en años posteriores, por su piedad y amor al prójimo, abrazó la vida religiosa como "Sierva de Jesús", sin perder su perfil de agricultora, delineado por ascendencia, inclinación, habilidad e instrucción: manejó las fases de la luna, las que aplicó en la siembra, riego, poda y cosecha y también en el ciclo de la comercialización que  hacía directamente en los mercados de la región. Un recuerdo que llevó al lienzo a través de un dibujo, fue la construcción del primer pozo familiar.

En Ica fueron solemnes las festividades religiosas del "Corpus Christi" y del Santo Patrono Señor de Luren; la devoción, el orden y respeto que éstas infundían, eran reconocidos en el Perú. Cuando el repunte de aguas de avenida no se presentaba en Enero y sucedía Febrero y antes del 19 de Marzo -en que se rezaba a San José Obrero- empezaba a celebrarse la "Novena de Rogativa de Aguas" al Señor de Luren; doña Isabel convocaba la asistencia de fieles y agricultores y al pasar lista, decía: "...No vino "N. N. de La López", "N. N. de la Grande" creen que voy a rogar por ellos..." con su sardónico gracejo que llamaba a risa.

Sobre la historia de Ica, solía expresar: "Es una historia comprometida por falta de investigación... las referencias familiares con el Fundador de la Villa de Valverde es incierta definitivamente; y los jóvenes estudiantes con precarios conocimientos, repiten que la Casona de la Plaza de Armas es de los descendientes de don Luis Gerónimo de Cabrera... ¡bah!... ¡bah!... ¡Y vaya lisura! ¡Si mis antepasados resucitaran!... ¡Oh Dios! ¡Cabezas de villanos rodarían!

Al instaurarse la Reforma Agraria, doña Isabel fue demandada pero con gran integridad jamás dejó que la ansiedad la dominara. Incluso fue tolerante con quienes amaba; y viajaba a Lima a defender sus derechos y respondía contundentemente. De todo esto hizo magisterio disertando sobre la usurpación, el saqueo y la violencia inculcando a no caer en la provocación como ella había aprendido.

Cuando se reunía con quienes guardaban silencio y murmuraban confidencias... ¡Profería tremebundas palabras que hacían vibrar de risa! nuestros coloquios terminaban... con la mutua esperanza de volvernos a encontrar.

Isabel Cabrera: descansa en Paz.