La Voz de Ica

25.Nov.2017

Ultima actualizacion07:27:20 PM GMT

Editorial

Las inexistentes cámaras de video vigilancia

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Sería inútil hablar de un proyecto que nació muerto, pero a partir de éste podemos ver cuán útil pudo ser en estos tiempos de violencia, balas y bombas intimidatorias. Las cámaras de video vigilancia prometidas probablemente nunca se harán realidad (por lo menos en este gobierno regional) por que una promesa que ha sido manoseada hasta el aburrimiento crea un hueco de desconfianza difícil de llenar.

Esa promesa se formuló en el anterior gobierno regional y se mantuvo durante el presente, cada vez menos creíble, cada vez más desfigurada, sin prestigio ni respeto; pero si se hubiese concretado desde el inicio se hubiesen evitado pérdidas de vidas, cantidad de asaltos, identificado a malhechores, participación en tiempo real de la policía para evitar hechos delictuosos mientras estos sucedían. Esta herramienta tecnológica hubiese puesto al descubierto decenas -sino cientos- de infracciones, trasgresiones, violaciones y hasta crímenes inútiles.

Cuando se lanza una promesa electoral y resulta creíble (por la necesidad y urgencia de su implementación) su no cumplimiento crea resentimientos y distancias entre los ofertantes y demandantes. La sola implementación de las cámaras de video vigilancia no hubiese resuelto el estado de inseguridad ciudadana en la que nos desarrollamos, pero habría sido un buen comienzo para lanzar contraofensivas ante el crimen.

Hoy, estos artefactos fílmicos, son una quimera, una dura mentira para los iqueños que pondrán dudas y cuestionamientos a quienes las vuelvan a formular entre las miles de promesas electorales que se nos vienen. Muchos se siguen preguntando el porqué se juega con tanta vileza con las ilusiones de un pueblo que brinda confiado su voto mayoritario a quienes juraron honrar su palabra. Seguimos como antes, esperanzados en un estado mejor de cosas.