La Voz de Ica

25.Nov.2017

Ultima actualizacion07:27:20 PM GMT

Editorial

El Santuario de Luren: La hora de sumar

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El viernes de la semana pasada, el Presidente Ollanta Humala hizo entrega en Ica del título de propiedad del terreno que ocupa el Santuario de nuestro Señor de Luren. La ayuda que ha recibido la Diócesis de Ica para la regularización, formalización y saneamiento de este predio (5,731.300 m2) ha alertado respecto a las propiedades que pertenecen de hecho a la Iglesia Católica local, sin embargo y por distintas razones se encuentran en la total informalidad respecto a la propiedad legal; así, la mayoría de los templos católicos de antigua data ubicados en el radio urbano de Ica carecen de la debida inscripción en los Registros Públicos (a excepción de San Francisco, La Sagrada Familia y ahora Luren).

Una de las razones ha sido la falta de iniciativa de la jerarquía eclesiástica (no solamente en Ica sino en el resto del país) por los beneficios del llamado "Concordato" entre el Estado Peruano y la Iglesia Católica (Decreto Ley Nº 23211 del 19-07-1980, durante el gobierno del Gral. Francisco Morales Bermúdez) en el que se establecía exoneraciones, beneficios tributarios y franquicias, así como la plena capacidad y libertad de la Iglesia Católica para la adquisición y disposición de bienes. Pero no hay mal que por bien no venga, dice un refrán popular, así luego del terremoto del 2007 y con la afectación de muchos templos, entre ellos el más emblemático de la cristiandad local, el Santuario de Luren, se descubre que no existía un título de propiedad que permitiera la reconstrucción de sus estructuras. Ahora se abre un nuevo capítulo, una expectativa que esperamos sea distinta a la precedente donde no faltó la polémica, la inflexibilidad y la falta de entendimiento respecto a este edificio religioso, sin embargo el tiempo de espera ha sido largo, angustioso y preocupante.

El Santuario de Luren, que nació en 1556 como una ermita para proteger la imagen sagrada del Santo Patrono, el Señor de Luren y en una benéfica e indeleble marca para todos los iqueños, ha pasado por cambios obligados, unos por el deterioro que impone el tiempo, otros por las fuerzas de la naturaleza, especialmente los terremotos y algunos por el voraz incendio que lo destruyera completamente un aciago 23 de Junio de 1918. Este tiempo nuevo que se abre será para la suma y la multiplicación, para las buenas ideas y los mejores esfuerzos; así deberá crearse -entre otras- una ley congresal para un FONDO DE SALVAMENTO dedicado exclusivamente para la protección y conservación del Patrimonio Cultural Edificado, cuyos recursos provengan tanto del Estado (un porcentaje del Canon Minero, Petróleo, puertos, bebidas alcohólicas, tabaco, las agroexportadoras, etc.) así como de la cooperación nacional e internacional. Esta es una tarea entonces para los congresistas de Ica y el apoyo de los iqueños y los fieles devotos del Cristo milagroso de Luren, en cualquier parte del Perú y del mundo donde se encuentren. Un templo no es cualquier construcción, deberán tomarse todos los cuidados, precauciones, pruebas y estudios para iniciar la obra de la Casa que albergará la imagen del Señor de Luren y a sus fieles, luego de una larga pausa, en tranquila serenidad por la obra hecha. Ese es el reto.