La Voz de Ica

24.Nov.2017

Ultima actualizacion07:27:20 PM GMT

Editorial

La Ley del Talión

  • PDF

Ante la onda delincuencial que asalta y roba vehículos motorizados (taxis y mototaxis) en varios distritos de la provincia de Ica, con desvergonzada impunidad, los socios de las empresas afectadas han decidido realizar acciones que llamen la atención de las autoridades y han realizado ya dos grandes plantones o toma de puntos neurálgicos de la Carretera Panamericana, bloqueadas por centenares de taxis en viva protesta por estos asaltos que en respuesta, podrían derivar en hechos de sangre, como en la novela española de Lope de Vega "Fuenteovejuna", cuando sean asaltados -dicen- actuarán "todos a una" y procurarán atrapar a los delincuentes y ajusticiarlos, (no llevarlos a las cárceles) como público escarmiento y mensaje para las bandas que han provocado la ira de este segmento de la población.

Y como en la obra española, el pueblo afectado no se propone cambiar el sistema social, sino ir a la búsqueda de justicia por mano propia, por ello ya han logrado un requisito básico: la unidad de sus integrantes, de todas las empresas, para que al momento del ajusticiamiento de uno o más delincuentes, puedan responder ante la Policía o los tribunales, como una masa, un compacto que no individualice responsabilidades. Esto es muy peligroso. Los efectos de este anuncio vengador puede atraer a otros sectores que imiten y hagan lo mismo o peor, lo que ocasionará el caos en la administración de justicia. Lo que se pretende hacer es la respuesta desesperada ante el inmovilismo y escasa capacidad de respuesta de las autoridades y sus medidas preventivas para detener al lumpen.

En nuestras calles germina un movimiento en silencio, ganando adeptos, atizando los ánimos y atentando contra la vida. Se pretende volver a la práctica de la norma bíblica: La Ley del Talión "Ojo por ojo, diente por diente" que se basa en un principio jurídico de justicia retributiva, de establecer proporcionalidad entre el daño recibido en un crimen y el daño producido en el castigo, siendo la venganza el móvil de la respuesta. Es hora de detener todo acto de crueldad y barbarie que desdice lo que es una sociedad civilizada en la que debe prevalecer el orden, la justicia y el respeto.