La Voz de Ica

25.Nov.2017

Ultima actualizacion07:27:20 PM GMT

El ejemplo de Doña Laureana

Laureana Delgado Gutiérrez
Comerciante: Parte exterior del Mercado Modelo de Ica, ingresando por la calle Moquegua

Llegó muy joven desde su natal Cabana Sur cargada de ilusiones. Se casó muy joven con Aquilino Lares Navarro. Trabajaron apañando algodón en los valles de Cañete así como de mineros precarios, pero no les fue bien. Llegaron a Ica para tentar suerte, ilusionados en lograr un futuro mejor.

Ella es doña Laureana Delgado Gutiérrez, quechua hablante, de 65 años de edad, con 11 hijos y más de doce nietos continúa trabajando incansablemente, igual que cuando era una corajuda joven. No tuvo la oportunidad ni el tiempo para el estudio. Ella es una vendedora ambulante de la parte exterior del Mercado Modelo, siempre ofertando frutas y productos de panllevar que le traen desde las chacras iqueñas. Atiende a sus clientes con una amplia sonrisa y buen humor, esa es su característica.

Su inseparable carreta ocre ha sido su acompañante desde hace 40 años, entre choclos, mangos, granos y hortalizas hace su día. Con firmeza nos dice: “… no puedo pedirles a mis nueras o a mis hijos que me mantengan. Si no trabajo no tengo para comer”. Todos sus hijos desempeñan oficios, no profesiones. Pero su verdadera motivación, su fuerza para continuar es la posibilidad de curar a su esposo, quien desde hace 10 años sufre una severa artritis. Ella es su compañera, su enfermera, su brazo protector.