La Voz de Ica

25.Nov.2017

Ultima actualizacion07:27:20 PM GMT

¿Y el Terminal Terrestre para Ica?

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Han pasado varias décadas, desde que la gestión edil del Econ. Aquiles Cavero Donayre (1987-1990) esbozara la propuesta para construir un terminal terrestre para la ciudad de Ica, que concentre en un solo espacio a todas las empresas de transportes interprovincial, mirando en perspectiva el crecimiento poblacional que se venía. Pasó el tiempo, no se construyó nada, siempre fue un tema para la demagogia electoral y el caos en el transporte fue creciendo hasta hacerse casi incontrolable (incluyendo a la docena de empresas transportadoras instaladas en sus propios locales) agudizando un problema que pudo solucionarse sin mayores contratiempos.

Para una ciudad que ha crecido vertiginosamente como la nuestra, donde el comercio informal, los taxis, mototaxis, colectivos, autos y moto lineales particulares se suman por miles, creado un caos sin igual todos los días, que produce efectos nocivos, económicos y de contaminación para los ciudadanos de esta urbe, el problema necesita con urgencia soluciones impostergables. Unas 10 cuadras del centro de Ica son el escenario donde compiten estas empresas para recepcionar, embarcar y transportar a millones de ciudadanos mensualmente en un negocio que produce pingües ganancias para los propietarios. ¿Y los ciudadanos qué?

Han transcurrido 23 años desde que se hiciera pública la propuesta, se ha cambiado hasta dos veces el escenario del nonato Terminal Terrestre para Ica (Subtanjalla y Salas-Guadalupe) y continúa siendo una promesa incumplida. Que los ciudadanos de esta provincia cuenten con este "famoso terminal terrestre" sería el fin de muchos problemas, entre otros, brindar seguridad a los pasajeros para que no sean asaltados ni robados, ni se produzca el congestionamiento del tránsito en las puertas de las agencias; eliminar el recojo de los pasajeros de ruta que esperan a una o dos cuadras de los locales de embarque oficial; erradicar el comercio informal de la periferia; liberar de los “cuellos de botella” que se producen en este espacio en cuestión. Pero sobre todo, les debe interesar a las autoridades de todos los tiempos para que se liberen de la acusación de la que se ha venido manteniendo este anormal estado de cosas, al supuesto pago de abultadas “bolsas de dinero” que las empresas de transportes estarían dando a ciertas autoridades y funcionarios municipales para que los negocios colaterales (hoteles, restaurantes, etc.) continúen sin mayores problemas. Ahora que se anuncia que dicho Terminal se planea hacerlo realidad en Salas-Guadalupe, espera la ciudadanía, que no sea el mismo anuncio prometedor que se viene utilizando, de manera renovada, desde hace décadas. Es tiempo que Ica cuente con un terminal terrestre que centralice y administre el embarque y llegada de pasajeros.