La Voz de Ica

25.Nov.2017

Ultima actualizacion07:27:20 PM GMT

SAN LUIS GONZAGA: Cuna de libres, claustro de grandes y volcán de amor…

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Hoy se conmemora el 267º Aniversario de la fundación del Colegio San Luis Gonzaga de Ica, que cual cofre depositario de infinitas vivencias y recuerdos imperecederos, de sus maestros y alumnos, hoy como ayer, a lo largo de estos años siguen siendo la expresión viva y caudal inagotable de su esplendor educativo en esta tierra milenaria, altar de gloriosas gestas e importantes hitos históricos del país.

Como señaláramos hace 27 años atrás en el libro: "Toda una eternidad", escrito y publicado en homenaje a los 250 años de su creación y funcionamiento, hablar del bicentenario Colegio San Luis Gonzaga de Ica, es trasuntar en los linderos fecundos de ICA, y reafirmar su acrisolado mensaje ahíto y fecundo en tantos años de positivo quehacer pedagógico de innumerables maestros al servicio de numerosas generaciones de alumnos que accedieron a sus aulas. Como diría el poeta chino Li Pon "Las aulas se convirtieron en posadas, donde las personas se alojaron brevemente, el tiempo fue la eterna acumulación de huéspedes, donde a veces los conductores de turno actúan con vanidad y soberbia con quienes les antecedieron en los cargos…".

En los años de su apogeo académico y económico, ser maestro sanluisano significaba gozar de una idoneidad profesional. La palabra Maestro era sinónimo de respeto y admiración, razón por la que los profesionales de otras áreas del saber humano siempre pugnaron por incorporarse a la plazas vacantes, así encontramos en sus aulas como docentes a abogados, médicos, ingenieros, entre otros.

Actualmente, gracias a la bonanza económica que confronta el país y las significativas partidas presupuestales conferidas por los dos últimos gobernantes, esta institución emblemática, goza a nivel nacional de una de las mejores infraestructuras, diversificadas en varios estamentos, que sin duda honran merecidamente a su antigüedad y reconocido prestigio nacional.

Vaya, pues, nuestro homenaje a quienes con la luz del saber, alimentaron infatigables ese almácigo espiritual de Ica. Nuestro reconocimiento a los maestros y alumnos de ayer, hoy y siempre, que supieron alimentar los caracteres de eternidad de ese señorial y gran colegio, que vencerá el tiempo y todas las ambiciones y veleidades humanas, porque vivirá por siempre: Toda una eternidad, tal como reza el título de mi modesto libro, referido líneas arriba, escrito en mi condición de ex director. (*)http://www.confidenciasenaltavoz.blogspot.com