La Voz de Ica

20.Jun.2018

Ultima actualizacion07:27:20 PM GMT

La Muerte de un Humilde

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Fue una madrugada fatal. Un humilde reciclador encontró trágica muerte mientras viajaba acompañado de su esposa, sobre su destartalado vehículo de dos ruedas, en el diario peregrinar para la recolección de envases plásticos, cartones y papeles que les asegurarían la comida para su prole.

Mientras que para unos el día se inicia antes que salga el sol, para otros la noche del día anterior se prolonga envueltos en la alegría de la música y los tragos. Cuando unos inician el trabajo, otros terminan la juerga. Unos tienen que dormir poco para salir a trabajar, otros pestañean con el timón en la mano mucho antes de llegar a su destino para explayarse en el plácido colchón. Unos buscan la vida, otros -irresponsablemente- provocan la muerte.

Seguramente a los deudos del sexagenario reciclador muerto en la pista (y a la esposa con graves fracturas) se les pretenda pagar por su humilde existencia y las atenciones hospitalarias, unos soles más o menos, un modesto entierro, cierta ayuda económica y la pretensión que la prensa no diga más sobre el caso. Cuando un humilde muere en la carretera, es sólo una cifra más para engrosar la fría estadística de los accidentes fatales, cuando un pobre es arrollado, es un "Condori Quispe" menos, es al final un triste desconocido.

Si el muerto fuera otro, un padre de algún personaje público, un hijo de alguna autoridad o político encumbrado, la resonancia del caso hubiese sido otra; grandes titulares, mucho espacio, espectacularidad, sanción en su máxima pena para el causante del accidente (tal vez pidan hasta su cabeza) y los papeleos lo hubiesen hundido hasta el cuello. Pero como es un Condori Quispe más, seguramente un inmigrante andino, un quechua hablante desconocido, un desposeído intentando sobrevivir en algún arenal de la periferie, una pareja de esposos queriendo hacer patria, que no debieron ser embestidos brutalmente y traerles dolor a su hogar. La justicia, el trato y las penas no deben mirar apellidos, vestimentas o estatus social. La justicia debe ser igual para todos, pero para los más pobres, para los humildes debe ser mucho más transparente, proba, ágil. Tantas injusticias se cometen en nuestro país, en nuestra provincia.