La Voz de Ica

25.Nov.2017

Ultima actualizacion07:27:20 PM GMT

Un periodista iqueño preso en la cárcel de Guadalupe

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Cesáreo Chacaltana es iqueño, puesto que nació en Pongo Grande, comprensión del Distrito de Pueblo Nuevo, el 25 de Febrero de 1845. Fue Ministro de Relaciones Exteriores y Ministro Plenipotenciario del Perú en Argentina, Uruguay y Paraguay. Representó al Perú en el Congreso de Derecho Internacional de Montevideo, fue Director del Colegio de Guadalupe y Director del órgano periodístico "El Nacional".

Durante el Gobierno de Nicolás de Piérola, Cesáreo Chacaltana fue enviado a la cárcel de Guadalupe (de Lima), juntamente con otros destacados hombres de prensa. Una información sobre este suceso la encontramos en la "Enciclopedia Temática del Perú (Nº 10)". Textualmente dice:
"La dictadura de Piérola muy pronto atentó contra la libertad de prensa. A fines de Diciembre de 1879, eran detenidos todos los directores de los diarios limeños por un presunto desacato del Estatuto. ¿Qué había ocurrido? Simplemente que secciones que nunca se habían firmado, como la editorial, fueron reputadas y penadas como "anónimas".

"Estuvieron, pues, en la Cárcel de Guadalupe don José Antonio Miró Quesada y el doctor Luis Carranza, directores de El Comercio, Cesáreo Chacaltana por El Nacional, Andrés Avelino Aramburú por la Opinión Nacional, Pedro Alejandrino del Solar por La Patria, monseñor Manuel Tovar por la Sociedad, Luis Faustino Zegers por La Tribuna y Eduardo Villena por El Independiente. El nuevo Gobierno pretendió que los mencionados periodistas firmaran un documento claudicante, donde reconocían su culpabilidad y mostrabánse agradecidos por recuperar la perdida libertad. Como es lógico suponer, la mayoría de ellos se negó altivamente a tan depresivo trámite, que sólo fue suscrito por dos personajes: Monseñor Tovar y Luis Faustino Zegers, por lo que la musa acerada y burlona de Manuel Atanasio Fuentes "El Murciélago" -dice Aurelio Miró Quesada- les dedicó luego un agudo epigrama: "Y pasaron por el aro/ con humildad ejemplar/ Don Luis Faustino Zegers/ y el canónigo Tovar".

"La arbitrariedad no podía mantenerse por tiempo indefinido, de tal suerte que el 6 de Enero de 1880 los otros directores de los diarios capitalinos fueron puestos en libertad".