La Voz de Ica

21.May.2018

Ultima actualizacion07:27:20 PM GMT

Esperanza para los damnificados

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El colapso más notorio de los edificios fue el Templo del Señor de Luren
Luego de cuatro años no se ha avanzado nada en la recuperación del Templo de Luren. Muy por el contrario se ha destruido aquello que se pudo restaurar
glesia en el Distrito de San Juan Bautista. (Foto: Esaú V.)
Casas antiguas en la primera cuadra de calle Cajamarca

Ica.- Eran las 6:41 de la tarde del 15 de Agosto de 2007 en la ciudad de Ica, cuando la tierra comenzó a temblar. El movimiento fue creciendo segundo a segundo, los transeúntes se alarmaron y las personas que se hallaban en su domicilio, centros de trabajo o tiendas comerciales, salieron presurosas a la calle. Se pudo apreciar cómo los hombres y mujeres con sus niños de la mano buscaban los lugares de seguridad, los automóviles obstruyeron las vías y el pánico se hizo general.

¡Dios mío!, no permitas que la tierra siga temblando!, clamaban las personas llorando, abrazándose, arrodillándose y persignándose, no una sino varias veces.

El sismo llegaba a 5, 6 y 7 grados en la escala de Richter y seguía aumentando, las construcciones de adobe comenzaron a desplomarse, los edificios de concreto se "movían" y los segundos se hacían una eternidad.

Pedían clemencia

En todos los sectores de la zona urbana se multiplicaron los gritos, el llanto y los lamentos, parecía que la tierra se iba abrir y que el fin del mundo se acercaba; el sismo se aproximó a los 8 grados, las casas seguían derrumbándose, algunas personas se desmayaron, otras le pedían protección al Señor de Luren y no faltaron las que le pedían perdón a Dios por sus pecados... Ya la torre del Templo de Luren se había caído, las iglesias de La Merced y Jesús María había sufrido tremendos daños y las del Socorro y San Juan de Dios apenas quedaban en pie; la sirena de la Cruz Roja se escuchaba a veces cerca y a veces lejos, la Policía se desplazó por aquí y por allá, para auxiliar a los heridos; no se sabía cuántas personas heridas y cuántas sin vida permanecían en los escombros.

Felizmente Dios escuchó las imploraciones de la población, el temblor fue cesando poco a poco y la tierra dejó de estremecerse... pero la luz de las calles y las casas de pronto se apagó, algunos quedaron atrapados en los ascensores y las comunicaciones telefónicas se obstruyeron o se cortaron; a oscuras y sin dirección fija la gente corría, buscaba una movilidad y no encontraba. Estos trágicos instantes jamás se olvidarán... algo parecido había ocurrido en Pisco y Chincha y todavía no podemos reponernos de los efectos de tan violento terremoto... del terremoto del 15 de Agosto de 2007.

Reconstrucción

A cuatro años del desastre aún muchos inmuebles que se cayeron continúan sin ser levantados. Sólo los negocios e instituciones que canalizaron préstamos o tenían ahorros pudieron reconstruir sus predios, pero muchos damnificados de escasos recursos aún continúan esperando la ayuda que les fue prometida por el gobierno de Alan García.

La reconstrucción mayormente fue orientada a reactivar los centros educativos, comisarías, hospitales, servicios de saneamiento y redes viales.

Los damnificados ahora tienen la esperanza que el Presidente Ollanta Humala cumpla su promesa de continuar la reconstrucción no sólo de pistas y veredas, sino también de viviendas para que así abandonen los precarios refugios de esteras y plásticos.