La Voz de Ica

25.Nov.2017

Ultima actualizacion07:27:20 PM GMT

EL TREN PARA ICA

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Hace dos años en esta misma columna escribía sobre un postergado anhelo de modernidad, comodidad, seguridad, economía y rapidez que necesitamos en esta especial coyuntura todos los que vivimos, trabajamos o comercializamos en esta región sureña. Contar con un tren como medio de transporte masivo ya no pertenece al campo de la fantasía o la ciencia ficción.

 

Es más, los iqueños alguna vez en la historia nos movilizábamos en tren (1870-1940) para trasladarnos los 74 kilómetros entre Ica-Pisco (antes de la aparición de los autos, camiones o buses) para hacer el trasbordo en el puerto pisqueño y proseguir nuestro viaje a la ciudad de Lima. Movilizarnos en tren nunca nos ha sido extraño y el próximo quinquenio podría ser una imprescindible herramienta de transporte para todos los que vivimos en la costa peruana (63% del total de la población). Actualmente, media docena de empresas extranjeras (España, China, Rusia, etc.) hacen cola para enamorar al Estado Peruano y ofrecer sus servicios con tecnologías modernas para trazar una enorme red ferroviaria que enlace  el Puerto del Callao con la norteña Sullana y para el Sur, desde Lurín hasta Ica (1,340 Kms. de línea férrea), además de los proyectos que se manejan en la serranía y amazonía peruanas.

 

Por lo pronto, la Comisión de Transportes y Comunicaciones del Congreso espera que antes que concluya el 2014 se apruebe el llamado "Tren de la Costa" y luego ir a la etapa de concesiones (60 años) proyecto que ya maneja el MEF a través de la Agencia de Promoción de la Inversión Privada (ProInversión) para lo cual deberá tenerse listo el Plan Nacional Ferroviario para sistematizar el crecimiento de trenes interregional, su ampliación y conexión con los sistemas ferroviarios de Brasil, Chile, Ecuador y Colombia para internacionalizar nuestras exportaciones/importaciones así como el traslado de pasajeros.

¿Qué ganamos con el tren? En lo inmediato, seguridad y tiempo. Los accidentes ferroviarios son muchísimos menos que los provocados por el caos infernal del transporte de impulsados por hidrocarburos orgánicos y sus derivados. Trasladarse de un punto a otro, comparativamente, representará menos del 50-60% del tiempo que se utiliza regularmente  en el transporte convencional. Seguridad. Los asaltos, robos, secuestros de personas y bienes serán casi imposibles. Economía. Los pasajes, se estiman serán sólo un 60% de lo que pagamos en los buses actualmente. Un solo Terminal Ferroviario. Eliminaríamos el caos que han fomentado las empresas de transportes al hacer cada cual su propio y particular terminal terrestre. Cero contaminación. Terminaría la contaminación ambiental y acústica, porque los trenes se impulsarán con electricidad y no petróleo, además se eliminaría la contaminación sonora y durarían mucho más nuestras pistas para el transporte particular.

La llegada del tren para Ica no sólo abrirá las puertas para mundos más globalizados, interrelacionados, sino que será el apoyo fundamental para otorgar dinamismo a nuestras actividades económicas y sociales. Digamos sí al tren (pero no al Tren Bala que eso es fantasía y demagogia para los políticos cuando hacen sus campañas).